Cómo limpiar las orejas de tu perro en casa de forma segura
Lo más importante:
¿Tu perro sacude la cabeza después de un paseo, se rasca una oreja o desprende un olor extraño al acercarte a él? Sus oídos pueden estar intentando decirte algo. Y aunque parezca un detalle sin importancia, prestarles atención puede ahorrarle bastantes molestias.
Para limpiar las orejas de tu perro en casa de forma segura, utiliza un limpiador ótico específico para perros, masajea suavemente la base de la oreja y retira la suciedad visible con una gasa limpia. Nunca introduzcas bastoncillos en el canal auditivo ni utilices alcohol, agua oxigenada o remedios caseros. Si notas dolor, mal olor intenso, secreciones o inflamación, consulta al veterinario antes de realizar la limpieza.
La higiene de los oídos forma parte del cuidado diario de nuestros compañeros, pero tiene sus particularidades. Limpiar demasiado puede ser tan poco recomendable como no limpiar cuando hace falta. Además, algunas infecciones tienen su origen en problemas de piel o alergias que una simple limpieza no puede solucionar.
De hecho, un estudio publicado en Canine Medicine and Genetics en 2021, basado en 22.333 perros atendidos en clínicas veterinarias del Reino Unido, encontró que el 7,3 % presentaba otitis externa durante el periodo analizado. Es decir, aproximadamente uno de cada catorce perros. Una cifra que nos recuerda lo importante que resulta conocer sus oídos y detectar cualquier cambio a tiempo.
Por qué es importante limpiar las orejas de tu perro
El oído de un perro no funciona exactamente como el nuestro. Su canal auditivo tiene una parte vertical y otra horizontal, formando una especie de L. Esta estructura ayuda a proteger las zonas internas, pero también puede dificultar la salida natural de humedad, cerumen y restos de suciedad.
El cerumen es una sustancia natural que protege el oído. Atrapa partículas y contribuye a mantener la piel del canal auditivo en buenas condiciones. Por eso, encontrar una pequeña cantidad no significa que tu perro necesite una limpieza inmediata.
El problema aparece cuando se acumula demasiada humedad, existe inflamación o se altera el equilibrio normal de la piel. En esas circunstancias, bacterias y levaduras pueden multiplicarse y favorecer la aparición de una otitis.
La otitis externa es la inflamación del conducto auditivo externo. Puede causar picor, dolor, enrojecimiento y secreciones. Aunque suele asociarse a infecciones, también puede comenzar por alergias, cuerpos extraños u otros problemas.
Una higiene adecuada ayuda a retirar el exceso de cerumen y suciedad cuando es necesario. Sin embargo, no garantiza que nunca aparezca una infección, especialmente si existe una enfermedad de fondo.
¿Todos los perros necesitan la misma limpieza de oídos?
No. Y aquí está uno de los errores más frecuentes: pensar que todos los perros necesitan una limpieza semanal.
Un perro con oídos sanos, poca producción de cerumen y buena ventilación puede necesitar limpiezas muy ocasionales. En cambio, otro con antecedentes de otitis, secreciones frecuentes o determinadas características anatómicas puede requerir una rutina específica indicada por su veterinario.
Las diferencias entre razas son importantes. En el mismo estudio británico de 2021, la prevalencia de otitis externa alcanzó aproximadamente el 17,5 % en los basset hound, frente al 7,3 % observado en el conjunto de perros estudiados.
Esto no significa que todos los perros de orejas caídas vayan a sufrir infecciones. La forma de las orejas es solo uno de los factores que pueden influir en el riesgo.
Cómo limpiar las orejas de tu perro en casa paso a paso
Limpiar los oídos de tu perro no debería convertirse en una pelea ni en una experiencia desagradable. Con el producto adecuado, un poco de paciencia y movimientos suaves, muchos perros aceptan la rutina sin problemas.
Antes de empezar, comprueba que sus orejas no presentan signos de infección o dolor. Si las ves muy rojas, inflamadas o con secreciones anormales, evita aplicar líquidos hasta que el veterinario las examine.
Material necesario para limpiar los oídos del perro
Prepara todo antes de acercarte a tu compañero. Así evitarás dejarlo esperando mientras buscas una gasa o el limpiador.
- Limpiador ótico veterinario: formulado específicamente para perros y adecuado para su situación.
- Gasas suaves: para retirar la suciedad visible sin dejar demasiadas fibras.
- Una toalla limpia: útil para proteger la zona cuando sacuda la cabeza.
- Premios para perros: ayudan a crear una asociación positiva con la manipulación de las orejas.
- Un lugar tranquilo: sin ruidos fuertes ni distracciones que puedan ponerlo nervioso.
No necesitas instrumentos especiales ni introducir objetos dentro del oído. De hecho, cuanto más sencilla sea la rutina, más fácil resultará hacerla correctamente.
Paso 1. Observa las orejas antes de limpiarlas
Levanta suavemente la oreja y observa la entrada del canal auditivo. Una oreja sana suele mostrar una piel de color rosado claro, sin inflamación evidente ni olor desagradable.
Es normal encontrar pequeñas cantidades de cerumen. Lo que debe llamar tu atención es un cambio repentino: secreción abundante, piel muy roja, hinchazón o molestias al tocar.
Si tu perro se aparta, llora o intenta morder cuando te acercas a una oreja, no insistas. El dolor puede indicar que necesita atención veterinaria.
Paso 2. Aplica el limpiador ótico adecuado
Sujeta la oreja con suavidad y coloca la boquilla del limpiador cerca de la entrada del canal auditivo, sin introducirla profundamente ni presionarla contra la piel.
Aplica la cantidad recomendada por el fabricante o por tu veterinario. Algunos productos están diseñados para llenar el canal auditivo y otros requieren cantidades distintas.
Evita que la punta del envase toque el oído. Así reduces el riesgo de contaminar el producto.
Una precaución importante: si existe sospecha de perforación del tímpano, no utilices limpiadores sin indicación veterinaria. Determinados ingredientes pueden resultar perjudiciales para las estructuras internas del oído.
Paso 3. Masajea suavemente la base de la oreja
Una vez aplicado el producto, masajea la parte externa de la base de la oreja durante unos 20 o 30 segundos, siempre que las instrucciones del limpiador lo permitan y tu perro no muestre molestias.
Quizá escuches un sonido húmedo. Es normal: el líquido se está desplazando por el canal auditivo y mezclando con el cerumen.
No aprietes con fuerza. El objetivo es facilitar que el producto actúe, no ejercer presión sobre las estructuras del oído.
Paso 4. Deja que tu perro sacuda la cabeza
Ahora viene la parte que muchos perros hacen encantados.
Retira las manos y permite que sacuda la cabeza. Este movimiento ayuda a desplazar hacia el exterior parte del líquido y de la suciedad desprendida.
Es posible que salpiquen unas gotas. Por eso resulta práctico realizar la limpieza en un lugar fácil de recoger.
Si tu perro sacude la cabeza de forma persistente después de terminar, parece desorientado o muestra dolor, consulta al veterinario.
Paso 5. Retira la suciedad visible con una gasa
Envuelve una gasa limpia alrededor de tu dedo y limpia con cuidado los pliegues del pabellón auricular y la parte accesible de la entrada del oído.
No introduzcas el dedo ni la gasa en profundidad. Limpia únicamente las zonas que puedas alcanzar sin forzar.
Utiliza una gasa distinta para cada oreja, especialmente si sospechas que una de ellas puede tener algún problema.
Cuando termines, felicita a tu perro y ofrécele un premio. Puede parecer un detalle pequeño, pero ayuda mucho si necesitas repetir la rutina en el futuro.
Cada cuánto tiempo hay que limpiar las orejas de un perro
No existe una frecuencia universal para limpiar los oídos de los perros. La periodicidad depende de su anatomía, producción de cerumen, estado de salud, actividad y antecedentes veterinarios.
En un perro sano, revisar las orejas una vez por semana puede ser una buena costumbre. Pero revisar no significa limpiar obligatoriamente.
Si están limpias, no huelen mal y no presentan secreciones, lo más probable es que no necesites hacer nada.
En perros con otitis recurrentes, el veterinario puede recomendar una pauta preventiva concreta. Esa frecuencia debe adaptarse al caso, porque limpiar en exceso también puede irritar la piel del conducto auditivo.
Perros con orejas caídas y razas predispuestas
Los cocker spaniel, basset hound y otras razas con determinadas características del pabellón auricular pueden presentar problemas de ventilación o acumulación de humedad.
Sin embargo, las orejas caídas no explican por sí solas todas las infecciones.
En una investigación de VetCompass publicada en 2021, los perros con orejas caídas mostraron alrededor de 1,8 veces más probabilidades de presentar otitis externa que los perros con orejas erguidas, dentro de la población estudiada.
La recomendación práctica es observar sus oídos con regularidad y consultar qué cuidados necesita cada animal, sin asumir que debe limpiarse más simplemente por pertenecer a una raza determinada.
¿Hay que limpiar las orejas después del baño?
Después del baño o de nadar, conviene comprobar que la parte externa de las orejas esté seca.
La humedad persistente puede favorecer problemas en perros predispuestos. Aun así, no todos necesitan un limpiador ótico después de cada baño.
Seca suavemente el pabellón auricular con una toalla. Si tu perro practica natación con frecuencia o tiene antecedentes de otitis, pregunta a tu veterinario si necesita algún producto secante específico.
Evita utilizar un secador de aire caliente directamente sobre el canal auditivo.
Síntomas de otitis en perros: cuándo acudir al veterinario
Una cosa es encontrar algo de cerumen y otra muy distinta es detectar una infección.
La otitis puede avanzar con rapidez y resultar bastante dolorosa. Además, algunas alteraciones del oído externo pueden extenderse a estructuras más profundas si no reciben el tratamiento adecuado.
Presta atención si tu perro sacude la cabeza repetidamente, se rasca una oreja, muestra dolor al tocarla, desprende mal olor o presenta secreciones oscuras, amarillentas o purulentas.
También debes consultar si observas inflamación, heridas por rascado o una inclinación persistente de la cabeza.
Si pierde el equilibrio, camina de forma extraña, presenta movimientos anormales de los ojos o parece desorientado, necesita una valoración veterinaria urgente. Estos signos pueden indicar afectación de estructuras relacionadas con el equilibrio.
¿Cómo diferenciar la suciedad normal de una infección?
El cerumen normal suele aparecer en cantidades pequeñas y no causa molestias importantes. Su color puede variar entre amarillo claro y marrón.
En cambio, una secreción abundante acompañada de picor, dolor o mal olor merece atención veterinaria.
Eso sí, el aspecto de la secreción no permite identificar con seguridad la causa. Las bacterias, las levaduras y otros problemas pueden producir síntomas parecidos.
Para saber qué ocurre, el veterinario puede realizar una otoscopia, que permite examinar el canal auditivo y, cuando es posible, el tímpano.
También puede hacer una citología ótica. Esta prueba consiste en observar al microscopio una muestra de la secreción para buscar bacterias, levaduras y células inflamatorias.
Gracias a ello, el tratamiento puede adaptarse mejor al problema real.
Errores comunes al limpiar las orejas de tu perro
Con las mejores intenciones también podemos cometer errores. Y en una zona tan sensible como el oído, algunos pueden acabar causando más molestias que beneficios.
Utilizar bastoncillos dentro del oído
Los bastoncillos pueden empujar el cerumen hacia zonas más profundas y causar lesiones si el perro se mueve de repente.
Por eso, no deben introducirse en el canal auditivo.
Para la limpieza doméstica, una gasa suave en las zonas visibles resulta una opción más segura.
Limpiar los oídos con alcohol, vinagre o agua oxigenada
Internet está lleno de remedios caseros para limpiar las orejas de los perros. Algunos recomiendan vinagre, alcohol o agua oxigenada.
El problema es que estas sustancias pueden irritar la piel del oído, especialmente cuando existe inflamación o alguna lesión.
Además, no todos los productos son seguros si el tímpano está dañado.
La opción más prudente es utilizar un limpiador ótico veterinario apropiado para tu perro. No prepares mezclas caseras ni apliques medicamentos humanos sin indicación profesional.
Limpiar demasiado las orejas
Más limpieza no siempre significa más salud.
El oído cuenta con mecanismos naturales para mantener su equilibrio. Las limpiezas innecesarias o demasiado frecuentes pueden alterar la barrera de la piel y favorecer la irritación.
Si las orejas están sanas, no hace falta intervenir constantemente.
Intentar tratar una infección únicamente con limpieza
Un limpiador ayuda a retirar determinados residuos, pero no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento de una otitis.
Cuando existe infección, el veterinario debe valorar la causa y decidir si hacen falta medicamentos específicos.
También es importante completar el tratamiento prescrito y acudir a las revisiones recomendadas, aunque el oído parezca haber mejorado.
Alergias en perros y otitis recurrentes: qué relación existe
¿Tu perro tiene infecciones de oído una y otra vez, incluso cuando mantienes una buena higiene?
Puede que el problema no esté únicamente en sus orejas.
Las alergias ambientales y las reacciones adversas a determinados alimentos pueden causar inflamación de la piel, incluida la que recubre el canal auditivo.
Cuando esa piel se inflama, cambia el entorno del oído y pueden aparecer infecciones secundarias por bacterias o levaduras.
De hecho, en algunos perros la otitis recurrente es una de las primeras señales visibles de una enfermedad alérgica.
Dermatitis atópica y problemas de oído
La dermatitis atópica canina es una enfermedad inflamatoria de la piel asociada a una predisposición individual y, con frecuencia, a respuestas frente a alérgenos ambientales.
Los perros afectados pueden presentar picor, enrojecimiento, lamido de patas, lesiones cutáneas y otitis recurrentes.
Las estimaciones de prevalencia varían según la población y el método de diagnóstico. Algunas publicaciones veterinarias sitúan la dermatitis atópica en torno al 10-15 % de los perros, aunque estas cifras no deben interpretarse como una tasa universal.
La limpieza de los oídos puede formar parte de sus cuidados, pero no controla por sí sola la enfermedad alérgica.
Cuando hay recaídas frecuentes, es importante investigar la causa primaria y establecer un plan de manejo a largo plazo.
¿Puede una alergia alimentaria provocar otitis?
Sí. Las reacciones adversas a alimentos pueden manifestarse mediante problemas de piel, picor y otitis, incluso sin síntomas digestivos evidentes.
Sin embargo, no todas las otitis recurrentes tienen origen alimentario.
Una revisión científica publicada en BMC Veterinary Research en 2017 encontró que la prevalencia de reacciones adversas cutáneas a alimentos variaba según la población estudiada. En perros con enfermedades alérgicas de la piel, las estimaciones agrupadas se situaban alrededor del 20 %.
Esto ayuda a entender por qué la alimentación merece atención en determinados casos, pero también por qué no conviene culpar automáticamente al pienso de cualquier infección de oído.
Cuando existe sospecha de alergia alimentaria, el veterinario puede recomendar una dieta de eliminación estricta durante varias semanas, seguida de una prueba de provocación controlada para confirmar la relación con un alimento.
Cambiar de pienso sin un protocolo adecuado no permite diagnosticar con fiabilidad una alergia.
Alimentación hipoalergénica para perros con piel sensible y otitis
La salud de la piel y la alimentación están relacionadas. Una dieta completa y equilibrada proporciona proteínas, grasas esenciales, vitaminas y minerales necesarios para mantener la barrera cutánea en buenas condiciones.
Esto importa porque el conducto auditivo también está recubierto de piel.
En perros con sensibilidad alimentaria confirmada, elegir una alimentación que evite los ingredientes problemáticos puede contribuir al control de sus síntomas como parte del tratamiento veterinario.
Sin embargo, un pienso hipoalergénico no es un medicamento para la otitis ni sustituye la limpieza indicada, el diagnóstico o el tratamiento de una infección.
El papel de los ácidos grasos omega-3 en la salud de la piel
Los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA, presentes en determinados pescados, participan en procesos relacionados con la respuesta inflamatoria y la función de la piel.
Por eso pueden formar parte de estrategias nutricionales destinadas a apoyar a perros con problemas dermatológicos.
Su efecto depende de la dosis, la formulación y la situación clínica del animal. No eliminan por sí solos una alergia ni curan una infección de oído.
Conviene recordar también que una dieta sin cereales no es automáticamente hipoalergénica. Las alergias alimentarias pueden producirse frente a distintas proteínas, y eliminar el gluten o los cereales solo resulta útil cuando existe una razón concreta para hacerlo.
Bacdog Sensitive Hipoalergénico: apoyo nutricional para perros sensibles
Cuando un perro adulto presenta sensibilidades alimentarias o problemas dermatológicos, la elección del alimento debe formar parte de una estrategia de cuidado adaptada a sus necesidades.
Bacdog Sensitive Hipoalergénico está formulado para perros adultos con sensibilidades alimentarias, dermatitis atópica o intolerancias a determinadas fuentes de proteína animal.
Su fórmula combina pescado azul, fuente de EPA y DHA, con patata. Esta selección de ingredientes permite plantear una alternativa nutricional para perros que necesitan evitar determinados componentes habituales de su alimentación.
También incorpora silimarina procedente del cardo mariano, un ingrediente utilizado en formulaciones orientadas al apoyo de la función hepática normal. Su presencia no implica que el alimento trate enfermedades del hígado ni que acelere la recuperación tras tratamientos farmacológicos.
La receta no contiene cereales ni gluten, y está elaborada sin conservantes ni colorantes artificiales y sin ingredientes modificados genéticamente, según las características declaradas del producto.
Desde el punto de vista nutricional, su principal interés para un perro sensible está en la selección de ingredientes y en el aporte de ácidos grasos omega-3 de origen marino.
Eso sí, si tu perro necesita una dieta de eliminación para diagnosticar una alergia alimentaria, consulta antes con el veterinario. No todas las fórmulas comerciales con ingredientes seleccionados son adecuadas para realizar una prueba diagnóstica estricta.
Y si ya tiene una otitis, recuerda que la alimentación puede ayudar a abordar determinados factores de fondo, pero no sustituye el tratamiento del oído.
Cómo prevenir la otitis en perros con buenos hábitos diarios
Prevenir las infecciones de oído no consiste en limpiar constantemente. Consiste en conocer a tu perro, reconocer cuándo algo cambia y actuar antes de que las molestias empeoren.
Una revisión visual semanal es una costumbre sencilla. Puedes aprovechar un momento tranquilo, después de un paseo o mientras lo acaricias, para observar sus orejas.
Si tu perro nada o se baña con frecuencia, presta especial atención a la humedad. Mantener seco el pabellón auricular puede resultar útil, especialmente en animales con antecedentes de otitis.
También conviene controlar las enfermedades que favorecen la inflamación del oído, como determinadas alergias cutáneas.
Si las infecciones se repiten, no te limites a cambiar de limpiador. El veterinario puede necesitar investigar alergias, alteraciones anatómicas, cuerpos extraños u otras causas.
¿Es recomendable quitar el pelo del interior de las orejas?
Algunos perros tienen bastante pelo en la entrada del canal auditivo. Esto lleva a pensar que arrancarlo siempre mejora la ventilación.
Pero no es tan sencillo.
La extracción rutinaria del pelo puede causar irritación y pequeñas lesiones. Por eso no se recomienda realizarla de forma indiscriminada en oídos sanos.
Cuando el pelo dificulta el examen, la limpieza o el tratamiento, el veterinario puede valorar si es necesario retirarlo y cómo hacerlo con seguridad.
¿Qué hacer si tu perro no se deja limpiar las orejas?
Muchos perros se muestran incómodos porque no están acostumbrados a que les manipulen los oídos. Otros reaccionan porque sienten dolor.
Si sus orejas parecen sanas, puedes acostumbrarlo poco a poco: empieza tocando brevemente la parte externa, ofrece un premio y termina antes de que se ponga nervioso.
En sesiones posteriores, aumenta de forma gradual el tiempo de manipulación.
No lo inmovilices con fuerza ni continúes si muestra miedo intenso. Forzar la limpieza puede empeorar su rechazo y provocar accidentes.
Si sospechas dolor o necesitas limpiar un oído enfermo, pide ayuda a tu veterinario. En ocasiones es preferible realizar el procedimiento en la clínica.
Preguntas frecuentes sobre la limpieza de orejas en perros
¿Puedo limpiar las orejas de mi perro con agua?
No es recomendable introducir agua en el canal auditivo para limpiarlo. Puede quedar humedad retenida y favorecer problemas en perros predispuestos. Para la limpieza interna, utiliza únicamente productos óticos adecuados y sigue las indicaciones veterinarias.
¿Es normal que mi perro tenga cera marrón en los oídos?
Una pequeña cantidad de cerumen marrón puede ser normal. Sin embargo, si aparece mucha cantidad, cambia de aspecto o se acompaña de picor, dolor o mal olor, conviene que el veterinario examine el oído.
¿Qué hago si las orejas de mi perro huelen mal?
El mal olor persistente puede indicar inflamación o proliferación de microorganismos. No intentes disimularlo con perfumes ni limpiarlo repetidamente. Solicita una revisión veterinaria para identificar la causa.
¿Puedo utilizar el mismo limpiador en las dos orejas?
Un mismo producto puede utilizarse en ambas orejas si es adecuado para las dos y no existe una contraindicación. Evita tocar el oído con la boquilla y utiliza gasas diferentes para reducir el riesgo de contaminación cruzada.
¿Los cachorros también necesitan limpieza de oídos?
Los cachorros pueden necesitar una limpieza ocasional, pero no deben recibirla por rutina si sus oídos están sanos. Es preferible acostumbrarlos desde pequeños a que les revisen las orejas con suavidad y consultar al veterinario antes de utilizar productos.
¿Una otitis puede curarse sola?
Algunas molestias leves pueden desaparecer si se elimina su causa, pero una otitis no debe dejarse evolucionar esperando que se cure sola. Puede resultar dolorosa y complicarse. Ante signos de infección, lo adecuado es acudir al veterinario.
¿Un pienso hipoalergénico ayuda a prevenir las infecciones de oído?
Puede ayudar a controlar síntomas en perros cuya otitis esté relacionada con una reacción adversa a alimentos y cuya dieta evite los ingredientes responsables. No previene todas las otitis ni sustituye el tratamiento veterinario. En perros con alergias ambientales, su utilidad depende de las necesidades nutricionales individuales.
Conclusión: unas orejas sanas empiezan con cuidados sencillos
Limpiar las orejas de tu perro de forma segura no requiere técnicas complicadas. Lo importante es utilizar productos adecuados, tratar sus oídos con delicadeza y saber cuándo es mejor no intervenir.
Recuerda que unas orejas sanas no necesitan limpiezas constantes. La revisión periódica, el control de la humedad y la detección temprana de síntomas son hábitos mucho más útiles que una higiene excesiva.
Si tu perro sufre otitis recurrentes, merece la pena mirar más allá del oído. Las alergias, las enfermedades de la piel y, en determinados casos, las sensibilidades alimentarias pueden influir en su bienestar.
Una alimentación adaptada, unos cuidados de higiene razonables y el seguimiento veterinario cuando sea necesario forman una buena base para proteger su salud.
Al final, cuidar sus orejas es otra forma de cuidar esos pequeños momentos que compartís cada día: los paseos, los juegos y las caricias detrás de las orejas que tanto le gustan.
¿Hace cuánto tiempo que no revisas las orejas de tu perro para comprobar que están limpias, sanas y sin molestias?
Fuentes científicas sobre otitis y salud auditiva canina
O'Neill, D. G. y colaboradores (2021). Frequency and predisposing factors for canine otitis externa in the UK: a primary veterinary care epidemiological view. Canine Medicine and Genetics. Investigación epidemiológica basada en 22.333 perros atendidos en clínicas veterinarias británicas.
Olivry, T. y Mueller, R. S. (2017). Critically appraised topic on adverse food reactions of companion animals (4): can we diagnose adverse food reactions in dogs and cats with in vivo or in vitro tests? BMC Veterinary Research. Revisión sobre el diagnóstico de reacciones adversas a alimentos en animales de compañía.
Olivry, T. y Mueller, R. S. (2017). Critically appraised topic on adverse food reactions of companion animals (3): prevalence of cutaneous adverse food reactions in dogs and cats. BMC Veterinary Research. Revisión de la prevalencia de reacciones adversas cutáneas a alimentos.
World Association for Veterinary Dermatology (WAVD). Clinical practice guidelines for the treatment of canine atopic dermatitis. Recomendaciones clínicas sobre el manejo de la dermatitis atópica canina.
Merck Veterinary Manual. Otitis Externa in Animals. Manual veterinario de referencia sobre causas, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades del oído externo.
⚠️ Nota importante: Este artículo tiene fines meramente informativos y educativos. El contenido no sustituye, en ningún caso, el diagnóstico, consejo o tratamiento veterinario profesional. Si sospechas que tu perro tiene un problema de salud, acude siempre a tu veterinario de confianza.